El compuesto por tres camiones con 50 toneladas de ayuda humanitaria

que el pueblo de Quintana Roo donó para los damnificados del huracán “Otis” es el que llegó en tiempo y forma al puerto de Acapulco según confirmó la Gobernadora del Estado, Mara Lezama Espinosa.

Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, mediante un enlace telefónico, con las dificultades que todavía ocasiona la inestabilidad de las comunicaciones en el Estado afectado, la titular del Ejecutivo habló con su homóloga, Evelyn Salgado Pineda, quien agradeció a las y los quintanarroenses esta muestra de solidaridad que valora enormemente dada la difícil situación que se está viviendo ante el embate del meteoro más destructor de que se tenga memoria en la costa del Pacífico mexicano.

En este sentido, la mandataria, acompañada de la presidenta honoraria del Sistema DIF Estatal, Verónica Lezama Espinosa, expresó que el pueblo quintanarroense sigue aportando y los centros de acopio siguen recibiendo la ayuda, a sabiendas de que la recuperación de Guerrero durará mucho tiempo más y, por ende, las necesidades de sus habitantes, lamentablemente, también se prolongarán.

Al respecto, Lezama Espinosa, al tiempo que subrayó que de eso se trata el Nuevo Acuerdo por el Bienestar y Desarrollo de Quintana Roo, de trabajar unidos, en equipo, en solidaridad con quienes más lo necesitan, sin que nadie se quede fuera ni nadie se quede atrás, añadió que la población puede estar tranquila ya que, en primera instancia, su aportación está bien canalizada y, en segunda, porque llegará a donde debe llegar y se le entregará en la mano a quienes más lo necesitan.

Con base en lo anterior, y dado que la Gobernadora agradeció a los efectivos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y de la Marina por custodiar a las unidades procedentes de la entidad hasta su destino en Guerrero, no queda más que hacer eco del atento llamado que reiteró para que la ciudadanía siga apoyando en los centros de acopio y, de esta forma, continuar enviando víveres para quienes hoy atraviesan por momentos sumamente difíciles ante los caprichos de la Naturaleza.

¿No lo cree así, amable lector?