La del Gobernador Carlos Joaquín González de otorgar a Quintana Roo una visión a largo plazo en la cual las autoridades, la sociedad y los inversionistas tengan espacio para garantizar la estabilidad y la armonía de todos los quintanarroenses,
es la que se puso de manifiesto ayer al concluir el primer año de ejercicio formal de la Agencia de Proyectos Estratégicos del Estado de Quintana Roo (Agepro).
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, fue el titular de la dependencia, Eduardo Ortiz Jasso, quien al tiempo que expuso que la misma surgió como una iniciativa del jefe del Ejecutivo para aprovechar las oportunidades de inversión privada en el desarrollo de la entidad, sostuvo que el financiamiento privado puede ser para muchos proyectos de infraestructura y servicios públicos una alternativa viable, no sólo por el acceso a recursos para la inversión, sino principalmente por las ventajas que la iniciativa privada puede ofrecer en términos de eficiencia, innovación y calidad en el servicio.
En este sentido, el funcionario indicó que la certeza jurídica y la transparencia son factores imprescindibles para confirmar nuevas inversiones en proyectos de asociación público-privada y en el aprovechamiento responsable de la tierra, y es así como los cinco proyectos estratégicos que actualmente conforman la cartera de la Agepro son el tramo Cancún-Tulum dentro del proyecto del Tren Maya, el puente vehicular Nichupté, la ampliación y modernización de la carretera federal Tulum-Bacalar, el Parque de la Equidad y el llamado Sistema de Transporte Masivo: Urbano y Turístico, Al respecto, Ortiz Jasso reiteró que la Agepro es una entidad dedicada exclusivamente a encontrar nichos de oportunidad y a armar proyectos estratégicos detonadores en los cuales confluyan la acción impulsora del Gobierno con la acción detonadora del capital de la iniciativa privada, a fin de mejorar la calidad de vida de las personas, a través de servicios públicos con los más altos estándares de calidad.
Con base en lo anterior, no queda más que subrayar la firme intención del Gobernador de continuar atrayendo inversiones que abonen al desarrollo económico del Estado, generen empleos mejor remunerados y se traduzcan en un mayor bienestar para todas las familias quintanarroenses.
¿No lo cree así, amable lector?