La del liderazgo turístico de Quintana Roo es la que hoy por hoy

se mantiene como un objetivo primordial tanto del Gobierno del Estado como de la Iniciativa Privada, en razón de los múltiples beneficios que aporta el sector tanto al crecimiento económico, como a la importante tarea de garantizar el sustento de las miles de familias que hoy dependen de la llamada “industria sin chimeneas”, tanto en el Norte como en el Sur de la entidad, y es así como ayer se realizó la reunión del Consejo Hotelero del Caribe Mexicano.

Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, los funcionarios de la actual administración encabezados por la Gobernadora del Estado, Mara Lezama Espinosa, junto con los integrantes de dicho organismo, analizaron temas como el de la seguridad, la infraestructura, la movilidad, entre otros, de cara a la temporada vacacional de Semana Santa, la cual se espera sea histórica en los 12 destinos quintanarroenses.

En este sentido, los participantes coincidieron en señalar que estos encuentros permiten no sólo ponerse al día en lo realizado, sino ajustar lo que sea necesario para seguir siendo competitivos y continuar con la calidad y calidez de los productos turísticos y los destinos de ensueño que se poseen en Quintana Roo.

Al respecto, cabe señalar que en esta reunión también se habló de rubros como el de las carreteras, la construcción de paz, las acciones de los fideicomisos, la oferta hotelera, los alcances de las obras del Tren Maya, la creciente conectividad de los aeropuertos, la incorporación de los miembros fundadores del consejo, así como lo relativo a las plataformas vacacionales, siendo que, además, se aprobó la calendarización de las reuniones posteriores del organismo en lo que resta del presente ejercicio anual.

Con base en lo anterior, y como bien se dijo al seno de esta reunión, no queda más que resaltar el firme compromiso tanto del Gobierno estatal como de los empresarios, llámese hoteleros, restauranteros y comerciantes, de continuar trabajando juntos en aras de que el Caribe mexicano siga brillando en el mapa turístico mundial.

¿No lo cree así, amable lector?