El que desde el inicio de su gestión estableció con Chetumal, a fin de devolverle su esplendor como la capital de Quintana Roo,

anteponiendo ante todo, el beneficio de su gente, es el que está cumpliendo puntualmente el Gobernador Carlos Joaquín González.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, el jefe del Ejecutivo, acompañado de la presidenta municipal de Othón P. Blanco, Yensunni Martínez Hernández, anunció ayer una inversión de más de 400 mil pesos para reparar más de 515 baches en una superficie de 700 metros cuadrados de calles y avenidas de esta ciudad, destacando que, con estas acciones, concluye la atención a 16 sectores que fueron incluidos en la rehabilitación de vialidades del programa “Juntos Renovemos Chetumal”, el cual inició hace aproximadamente tres años con un monto superior a los 300 millones de pesos.
En este sentido, el mandatario, al tiempo que indicó que la mejora de calles ha sido un tema nada fácil de resolver, sobre todo en lugares en donde hay niveles muy bajos que se ven afectados con las lluvias y, peor, aún, con los socavones, confirmó que la Secretaría de Obras Públicas (Seop), a cargo de William Conrado Alarcón, inició la semaforización de 8 cruceros para mejorar la movilidad en diferentes sectores de la capital quintanarroense.
Al respecto, Joaquín González, luego de anunciar la mejora de cinco parques que en breve serán sitios adecuados para la convivencia social, destacó el trabajo coordinado, de cercanía y de apoyo que se está realizando junto con la autoridad municipal para que las calles, la vialidad y la ciudad en general se vea mejor y tenga un tránsito vehicular adecuado, algo que ha sido objeto de múltiples y reiteradas demandas de las y los ciudadanos.
Con base en lo anterior, justo es reconocer los esfuerzos que está encabezando el Gobernador, de la mano del Ayuntamiento othonense, en aras de que Chetumal no sólo luzca una nueva imagen que le permita aprovechar el enorme potencial turístico con que dispone, sino para que sus habitantes, como se lo merecen, puedan vivir mejor y, al mismo tiempo, aspirar a un futuro más promisorio.
¿No lo cree así, amable lector?