El de cuidar la salud de los médicos y enfermeras que se encuentran en la primera línea de combate al coronavirus (cov
id-19), es el que está cumpliendo puntualmente el Gobernador Carlos Joaquín González, y es así como ayer, a través de la Secretaría Estatal de Salud (Sesa), entregó 168 respiradores reutilizables en el Hospital General de Cancún “Jesús Kumate Rodríguez”.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, el jefe del Ejecutivo, al tiempo que reconoció y agradeció la enorme contribución del personal de Salud al cuidado de las familias quintanarroenses, explicó que todos los días, personalmente, revisa y verifica los equipos de seguridad y los inventarios de los diversos nosocomios con que cuenta la entidad, a fin de ir incrementando el equipamiento y con ello resolver las necesidades de abasto que se vayan presentando durante la emergencia sanitaria provocada por dicho padecimiento.
En este sentido, la titular de la Secretaría Estatal de Salud (Sesa), Alejandra Aguirre Crespo, quien en la citada entrega estuvo acompañada por Juanita Xool, jefa de enfermeras, así como por José Luis Segura, jefe del Area Covid del referido hospital, expresó que la seguridad del personal de Salud es una de las más altas prioridades del mandatario, y es así como Quintana Roo es uno de los primeros Estados del país en manejar las mascarillas de media cara N 95T100, que es como se conoce a estos respiradores de alta tecnología.
Al respecto, la funcionaria explicó que este innovador equipo es garantía de una mayor seguridad para los médicos y enfermeras que atienden a los pacientes con covid-19, ya que tienen la ventaja de contar con filtros intercambiables, con cabecera y liga de ajuste, lo que permite hacer un sello de protección impenetrable.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar lo afirmado por Aguirre Crespo en cuanto a la firme voluntad del Gobernador de dotar al personal de Salud de todos los implementos necesarios para hacer frente a esta pandemia en condiciones enteramente seguras y, en consecuencia, puedan seguir salvando vidas.
¿No lo cree así, amable lector?