Así fue el Gobernador Carlos Joaquín González al señalar que en estos momentos, todos podemos ser portadores del coronavirus (covid-19), llevarlo a casa y contagiar a nuestras madres y padres, a los adultos mayores, a las mujeres embarazadas
y a quienes padecen de diabetes, hipertensión, obesidad y tabaquismo, de ahí la importancia de quedarse en casa para no exponerse ni poner en riesgo a los demás.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, el jefe del Ejecutivo fue claro al afirmar que Quintana Roo ha llegado a la cresta de la curva de la epidemia y, en consecuencia, el número de contagios continuará aumentando día con día, por ello hay que hacer un esfuerzo adicional para ser más estrictos con las medidas de higiene y protección como el lavado frecuente de manos con agua y jabón, el distanciamiento físico, y el permanecer en los hogares, a fin de lograr la meta de desacelerar la propagación del covid-19 y salvar vidas.
En este sentido, el mandatario sostuvo que este 10 de mayo, en plena fase tres de la contingencia sanitaria provocada por el coronavirus, el mejor homenaje que se les puede hacer a las madres es cuidarlas, protegerlas, no abrazarlas y no exponerlas en reuniones y festejos colectivos en donde estén en riesgo de contagiarse, y es así como hizo un llamado a sus hijos para que en medio de esta celebración, no hagan cosas de las que puedan arrepentirse toda la vida.
Al respecto, Joaquín González, con la franqueza que lo caracteriza, dijo que el Día de la Madre será como siempre muy especial, ya que hay mucho que agradecerles, reconocerles y felicitarles, sin embargo, insistió en la conveniencia de que esta fecha, dadas las circunstancias que se están viviendo en el Estado y en todo el país, se celebre a distancia y pensando siempre en la salud y el bienestar de las mujeres que nos trajeron al mundo.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar lo afirmado por el Gobernador en cuanto a que el reto que hoy enfrentamos los quintanarroenses ante el embate del covid-19 no está por encima de nuestras fuerzas, y es así como la angustia, el miedo y la incertidumbre no podrán con nuestra resistencia, menos aún si tenemos fe en nosotros mismos.
¿No lo cree así, amable lector?