Lo mismo que enteramente realista, fue el Gobernador Carlos Joaquín González al señalar que si no construimos entre todos los quintanarroenses un Estado igualitario, invariablemente, estaremos condenados al atraso, al rezago y a la

exclusión.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, el jefe del Ejecutivo, en el marco de la tradicional cena que organiza año con año la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) para sus afiliados, sostuvo que, al día de hoy, el sector empresarial es, sin lugar a dudas, un gran impulsor del desarrollo del Estado, de ahí que, bajo el entendido de que no hay riqueza que se pueda repartir, si no se genera; justo es reconocer que todos y cada uno de sus integrantes se han dedicado a producirla, a generarla, a crear fuentes de empleo, a brindar mejores expectativas de futuro y, sobre todo, a querer esta tierra con todo el amor y la pasión que merece.
En este sentido, el mandatario, quien asistió a este evento como invitado de honor, reiteró que, en los últimos tres años, los resultados del cambio son visibles, pero todavía insuficientes, por lo que hizo una convocatoria a la iniciativa privada para redoblar esfuerzos y continuar avanzando con paso firme hacia el engrandecimiento y consolidación de la entidad.
Al respecto, Joaquín González fue claro al afirmar que en lo que va de su Gobierno no sólo se han logrado las condiciones para tener una economía pujante que garantice más y mejores oportunidades de trabajo para la gente, sino que se han establecido las medidas necesarias para que los turistas nacionales y extranjeros continúen visitando el Estado para disfrutar sus innigualables atractivos y se sientan completamente seguros.
Con base en lo anterior, no queda más que subrayar lo afirmado por el Gobernador en cuanto a que su administración bajo ninguna circunstancia bajará la guardia para mantener el orden en las finanzas de la entidad, acortar la brecha de la desigualdad existente entre el Norte y el Sur, y regresar la tranquilidad, la seguridad y la paz a todos los quintanarroenses.
¿No lo cree así, amable lector?