Así fue la Gobernadora del Estado, Mara Lezama Espinosa, al encabezar
la conmemoración del 177 aniversario de la Guerra Social Maya en el parque principal de Tihosuco, en donde sostuvo que en la administración humanista y progresista que encabeza se trabaja, desde el primer día, por mejores condiciones para saldar la deuda histórica que se tiene con el pueblo maya, a partir de un Quintana Roo incluyente, participativo, solidario y que viva en torno a sus valores ancestrales y a sus tradiciones.
Y es que la titular del Ejecutivo dijo que este Gobierno diferente se ha impuesto como prioridad impulsar el desarrollo de las zonas indígenas fortaleciendo su economía, a fin de que ninguna niña o niño maya se quede sin ir a la escuela y que todas las familias tengan acceso a los servicios de salud y medicinas, esto sin contar con la incorporación de las mujeres indígenas al desarrollo mediante el apoyo a sus proyectos productivos.
En este sentido, la mandataria añadió que el Tren Maya, el aeropuerto internacional “Felipe Carrillo Puerto” de Tulum, la Puerta al Mar por Vigía Chico, el Museo de la Guerra de Castas y los programas de mejoramiento integral de las comunidades, además de la inversión en materia de salud y los programas sociales para el empoderamiento de la mujer rural, son algunos de los ejemplos en los que este Gobierno transformador está trabajando para reducir las brechas de la desigualdad.
Al respecto, Lezama Espinosa, ante los habitantes de Tihosuco, en Felipe Carrillo Puerto, encabezados por su alcalde, Francisco Poot Pech, Dignatarios Mayas, integrantes del Gran Consejo Maya, autoridades municipales y diputados, reiteró que nunca más habrá el desdén para el pueblo maya.
Con base en lo anterior, justo es resaltar la satisfacción de la Gobernadora por estar cerca del pueblo maya en estos tiempos que, además de clamar por justicia social y respeto a los derechos humanos, hacen imperante posar con urgencia la mirada en el futuro, a fin de que, trabajando unidos, se haga valer el espíritu de nuestros antepasados para abolir la desigualdad social y generar prosperidad compartida.
¿No lo cree así, amable lector?