Lo mismo que enteramente realista, fue la Gobernadora

del Estado, Mara Lezama Espinosa, al señalar, en el marco del octavo aniversario de la creación del municipio de Puerto Morelos, que el trabajo conjunto permite un camino de construcción, de inclusión, de solidaridad, de participación y de justicia social en busca de la prosperidad para el pueblo.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, acompañada de la presidenta municipal, Blanca Merari Tziu Muñoz, y de los integrantes del Cabildo de dicha demarcación, la titular del Ejecutivo hizo un llamado a continuar con la misma fuerza, determinación y lucha que le dio origen a este municipio, el cual cada día se fortalece mucho más, de ahí su firme compromiso de brindarle todo el apoyo de su administración para mejorar sus servicios públicos, solucionar sus problemas y abonar a que continúe detonando como uno de los mejores destinos turísticos de Quintana Roo.
En este sentido, la mandataria dijo que es gratificante mirar hacia adelante y ver el trabajo mancomunado de autoridades de los tres órdenes de Gobierno y de toda la comunidad para afianzar la identidad de Puerto Morelos como municipio y mejorar la calidad de vida de su pueblo, pensando en esa prosperidad compartida por la que se está luchando en todos los rincones de la entidad, subrayando que esa es la bandera de la transformación que se ha enarbolado y materializa a través del Nuevo Acuerdo por el Bienestar y Desarrollo de Quintana Roo.
Al respecto, Lezama Espinosa pidió a todas y a todos que sigan con la camiseta de Puerto Morelos bien puesta, para mirar al futuro con esperanza, ya que cuenta con dos estaciones del Tren Maya, las cuales, sin lugar a dudas, estarán trayendo prosperidad compartida tanto a la cabecera municipal como a sus comunidades.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar lo afirmado por la Gobernadora en cuanto a la imperiosa necesidad de continuar trabajando para que Puerto Morelos tenga mejores escuelas, mejores servicios de salud, instalaciones para el sano esparcimiento y, sobre todo, las condiciones necesarias para seguir empoderando a las mujeres como eje de la economía social familiar.
¿No lo cree así, amable lector?