Es la que entregó la Gobernadora del Estado, Mara Lezama Espinosa, a 224 familias de seis colonias y asentamientos de Isla Mujeres, sobre su patrimonio, luego de muchos años de incertidumbre y abandono.


Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, al tiempo que la titular del Ejecutivo entregó la Plaza de Ejidatarios construida en dos terrenos donados por el ejido, con una inversión de más de 10 millones de pesos, sostuvo que si bien los documentos entregados podrán ser sólo un trámite, lo cierto es que en los hechos son la muestra más fehaciente de que “papelito habla” ante la Ley, lo cual es plenamente reconocido por las instituciones y demuestra lo que se puede hacer cuando se encabeza un Gobierno humanista y progresista.
En este sentido, y al dirigirse a los beneficiarios, la mandataria les explicó que esta entrega es resultado del Nuevo Acuerdo por el Bienestar y el Desarrollo de Quintana Roo, lo mismo que una suma de esfuerzos y compromisos para tender la mano a quienes han sido marginados por décadas, resaltando que, al día de hoy, se impulsan programas y acciones en los 11 municipios para regularizar superficies en las que están asentadas colonias irregulares, por lo que sus posesionarios no cuentan con la confianza necesaria sobre lo que les pertenece, siendo que, además, recordó que como presidenta municipal de Benito Juárez realizó el Programa de Regularización para el Bienestar Patrimonial, encaminado a crear certidumbre en la tenencia de la tierra.
Al respecto, Lezama Espinosa indicó que el Gobierno del Estado, a través de la Sedetus, el municipio de Isla Mujeres y la Federación, representada por el Instituto Nacional de Suelo Sustentable (Insus), están trabajando de forma coordinada para entregar estos títulos de propiedad y así se puedan proporcionar paulatinamente servicios básicos y equipar las citadas colonias en beneficio de sus habitantes.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar lo afirmado por la Gobernadora en cuanto a su entera disposición de continuar apoyando a todas esas familias que carecen de sus títulos de propiedad, a fin de que puedan estar tranquilas y enteramente ciertas de que el lugar donde viven es de su legítima propiedad.
¿No lo cree así, amable lector?