Y en toda la extensión de la palabra, resultará el convenio de coordinación que firmaron ayer el Gobernador Carlos Joaquín González y la directora general de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Blanca Jiménez Cisneros, el cual se
reflejará en más acciones en materia no sólo del vital líquido, sino también de alcantarillado y saneamiento, para mejorar la calidad de vida de los quintanarroenses.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, en el marco de una reunión en la cual ambos dialogaron en torno a diferentes proyectos de infraestructura, la titular de la dependencia federal, al tiempo que reiteró su compromiso de sumar esfuerzos para fortalecer la atención a las comunidades más vulnerables y sacar adelante las obras hidráulicas que requiere el desarrollo del Tren Maya, reconoció la firme voluntad del jefe del Ejecutivo de hacer del agua un tema destacado en su agenda de Gobierno.
En este sentido, no se puede perder de vista que al asumir el Gobierno del Estado, Joaquín González impulsó acciones para abatir rezagos y disminuir la desigualdad en materia de agua potable, alcantarillado y saneamiento, tanto en las zonas urbanas como rurales, máxime porque, ante la corrupción y la omisión de administraciones anteriores, Quintana Roo dejó de acceder a programas federales por dejar de pagar a la Conagua los derechos de uso, aprovechamiento o explotación de aguas nacionales de finales de 2013 a inicios de 2016.
Al respecto, tampoco se puede soslayar que gracias al trabajo encabezado por el mandatario, no sólo se liquidó dicha deuda, sino que se fortalecieron las gestiones para acceder a recursos sin precedentes en la historia de la entidad, y es así como, en lo que respecta a las inversiones realizadas durante su administración, destacan mil 320 millones 959 mil pesos, siendo que, en 2020, se contempla una inversión conjunta de aproximadamente 260.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar los alcances de este convenio que, sin lugar a dudas, como bien lo dijo el Gobernador, no sólo permitirá ampliar la cobertura de agua potable, la cual en 2019 alcanzó el 92.84%, sino orientar esfuerzos para lograr que la misma llegue a las localidades que aún no cuentan con este servicio básico.
¿No lo cree así, amable lector?