La que brinda la Gobernadora Mara Lezama Espinosa a las familias de Lázaro Cárdenas mediante la audiencia pública “La Voz del Pueblo”, que en esta ocasión llegó a Kantunilkín para acercar soluciones en materia de salud, discapacidad, vivienda, deporte y asistencia social.
Y es que, tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, la mandataria estatal encabezó esta jornada acompañada de integrantes de su Gabinete, representantes de dependencias federales y autoridades municipales, con el propósito de escuchar directamente a quienes acudieron a plantear alguna necesidad y dar seguimiento a cada caso.
En este tenor, la audiencia permitió concretar mil 150 atenciones, entre solicitudes relacionadas con medicamentos y tratamientos médicos, trámites legales, actas de nacimiento, vivienda, deporte y asistencia social, además de la entrega de diversos apoyos que respondieron a necesidades específicas de las familias.
Entre las acciones realizadas destacó la entrega de medicamentos para garantizar la continuidad de tratamientos, así como sillas de ruedas eléctricas, sillas convencionales y una andadera a personas que requieren de estos apoyos para mejorar sus condiciones de vida.
Al respecto, también se brindó atención médica especializada a ciudadanos con diversos padecimientos y se canalizaron casos para valoración con especialistas, demostrando que el objetivo de estas jornadas no se limita a recibir solicitudes, sino a encontrar una respuesta y acompañar a las personas durante el proceso.
En materia de vivienda, la Secretaría de Bienestar entregó láminas a 12 familias de diversas comunidades y colonias de Lázaro Cárdenas, mientras que en el ámbito deportivo se proporcionaron balones, redes, trofeos y equipo para jóvenes que participarán en un torneo de voleibol.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar que “La Voz del Pueblo” concluyó en Lázaro Cárdenas su segunda vuelta por los 11 municipios de Quintana Roo, consolidándose como un mecanismo para escuchar, atender y dar seguimiento a las necesidades de las familias directamente en sus comunidades.
¿No lo cree así, amable lector?