El que a pulso se ha ganado a lo largo de su mandato entre las y los quintanarroenses, es el que ayer pudo constatar
el Gobernador Carlos Joaquín González al inaugurar las obras de rehabilitación del campo de béisbol “Javier Rojo Gómez” de Cozumel, enmedio de una cascada de aplausos de los aficionados, algo que no ocurría desde hace varios años en la entidad.
Y es que para nadie es desconocido que en administraciones anteriores, los Gobernadores que se atrevieron a acudir a un evento como este, en la parte final de sus gestiones, prácticamente salieron por piernas ante la rechifla y el ánimo desbordado del público presente, algo que, en esta ocasión, no ocurrió, y es así como el jefe del Ejecutivo, además de que lanzó la primera bola del encuentro entre los Tigres de Quintana Roo y los Piñeros de Cozumel, se quedó a disfrutar de varias entradas del mismo en un ambiente de total camaradería.
En este sentido, el mandatario destacó la importancia de seguir practicando el béisbol como un deporte característico de la llamada “Isla de las Golondrinas”, máxime en un campo como este en el que se invirtieron 8 millones 626 mil pesos para dejarlo en óptimas condiciones y, con ello, dotar a las familias cozumeleñas de un espacio adecuado para su sana convivencia.
Al respecto, cabe destacar que tuvieron que pasar 17 años para que este campo de béisbol volviera a contar con iluminación, siendo que su rehabilitación total también incluyó el muro perimetral, la instalación de 130 metros lineales de desmantelamiento de cerca de malla ciclónica y 135 de suministro y colocación de una reja de acero de 2.5 metros de altura, la construcción de las gradas, así como 206 metros cuadrados de techumbre a base de lámina galvanizada, quedando habilitado para el montaje de otros elementos estructurales.
Con base en lo anterior, no queda más que subrayar los alcances de esta inusual inauguración cuya característica fue la algarabía y el reconocimiento a lo que se ha hecho bien en Quintana Roo durante los últimos años, así como el firme compromiso del Gobernador de continuar promoviendo el deporte, particularmente el béisbol, hasta el último día de su gestión.
¿No lo cree así, amable lector?