Es que el que le hizo patente el Gobierno de México a la Gobernadora

del Estado, Mara Lezama Espinosa, a través de la Secretaría de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano (Sedatu), a cargo de Román Meyer Falcón, por la actualización de más instrumentos de planeación en Quintana Roo.

Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, el citado funcionario federal dio a conocer que Bacalar, Felipe Carrillo Puerto y José María Morelos lograron consolidar sus programas de Desarrollo Urbano con el objetivo de contar con herramientas eficientes que permitan un crecimiento ordenado y responsable para las cerca de 165 mil personas que habitan en dichos municipios.

En este sentido, no se puede perder de vista que en lo que va de su administración, la titular del Ejecutivo ha encabezado reuniones con la Sedatu y otras entidades de los tres niveles de Gobierno, para trabajar en el crecimiento sostenible en la entidad, a fin de poner orden y certeza en el desarrollo urbano y, de esta forma, cumplir el objetivo que se ha planteado su administración de hacer justicia social a las y los quintanarroenses, primordialmente, a quienes más lo necesitan.

Al respecto, tampoco se puede soslayar que la Sedatu precisó que para lograr los objetivos ya citados se realizaron talleres de participación ciudadana en tres municipios: En Felipe Carrillo Puerto, se llevaron a cabo dos talleres, uno con un grupo académico local y otro con la población general, para intercambiar opiniones sobre el estado ambiental, social y territorial, mientras que en José María Morelos se realizaron 12 talleres con el Consejo Municipal y la ciudadanía, además de que en Bacalar se organizaron 9 talleres con el Consejo Municipal y la población en general, centrados en promover un turismo alternativo y social, destacando la riqueza de la cultura maya y los amplios beneficios que ofrece el agroturismo.

Con base en lo anterior, no queda más que resaltar los alcances de estos tres programas de Desarrollo Urbano que, sin lugar a dudas, serán de gran beneficio para las y los quintanarroenses que habitan en el Sur y el Centro de la entidad.

¿No lo cree así, amable lector?