Intentó introducir celulares a centro penitenciario
Ulises ARROYO
BENITO JUAREZ, 27 de octubre.- Un hombre identificado como Gerardo “N” fue vinculado a proceso por su probable
participación en el delito de extorsión, en un caso relacionado con el intento de introducir dispositivos electrónicos de comunicación a un centro penitenciario de Quintana Roo, informó la Fiscalía General de la República (FGR).
La autoridad judicial determinó imponerle la medida cautelar de prisión preventiva justificada y concedió un plazo de un mes para el cierre de la investigación complementaria, durante el cual el Ministerio Público Federal continuará reuniendo elementos para esclarecer los hechos.
De acuerdo con la FGR, la resolución fue emitida por un juez de Control después de analizar los datos de prueba presentados por la Fiscalía Especializada de Control Regional (Fecor), que tiene a su cargo la investigación del caso.
Las indagatorias se originaron a partir de actuaciones remitidas por la FGE de Quintana Roo, dependencia que puso a disposición de las autoridades federales dos teléfonos celulares relacionados con los hechos investigados.
Estos dispositivos fueron incorporados como indicios a la carpeta de investigación, con el propósito de establecer su posible relación con la conducta delictiva atribuida al imputado.
La detención de Gerardo “N” fue realizada por elementos de la Policía Estatal, quienes posteriormente lo pusieron a disposición de las autoridades competentes junto con los indicios asegurados.
Sin embargo, el procedimiento enfrentó inicialmente un revés judicial, debido a que en una primera resolución la autoridad jurisdiccional calificó como ilegal la detención del acusado.
Ante esta determinación, la Fecor presentó una impugnación para solicitar la revisión de la resolución.
Como resultado del recurso promovido por el Ministerio Público Federal, la decisión inicial fue revocada y modificada, por lo que finalmente se declaró legal la captura de Gerardo “N”.
Una vez resuelta la controversia sobre la legalidad de la detención, el procedimiento continuó hasta que el juez determinó que existían elementos suficientes para vincular al imputado a proceso.
La resolución judicial no constituye una sentencia condenatoria, sino que permite continuar formalmente con la investigación por la probable comisión del delito señalado.
Durante el mes concedido para la investigación complementaria, la representación federal podrá realizar las diligencias necesarias para ampliar los datos de prueba y determinar las circunstancias relacionadas con el intento de introducir equipos de comunicación al centro penitenciario.
Mientras tanto, Gerardo “N” permanecerá sujeto a la medida cautelar de prisión preventiva justificada impuesta por el juez de Control.
La FGR reiteró que el imputado debe ser considerado inocente mientras no exista una sentencia condenatoria emitida por la autoridad judicial competente.