Adiós a una actriz y aventurera

Debutó al lado de Silvia Derbez

 

CIUDAD DE MEXICO, 13 de junio.- En septiembre de 1987, la bebé Verónica y sus abuelos, quienes estaba paseando, llegaron a una iglesia en la que sin saberlo estaba el elenco de la telenovela “Monte Calvario”.


Cuando Edith González vio a la pequeña, se acercó a ella, sonrió y pidió cargarla.
“¡Qué bonita!”, exclamó la actriz, entonces uno de las figuras de Televisa.
Verónica nunca fue consciente de eso, pero sus abuelos lo contaban con cariño y emoción al recordar lo ocurrido.
Hoy la actriz falleció a los 54 años de edad víctima de cáncer.
Deja atrás 70 actuaciones, mayoritariamente en televisión, debutando en “El amor tiene cara de mujer” en 1971, con Silvia Derbez e Irma Lozano.
En cine produjo “Deseo”, queriendo abrir otro abanico a su carrera y dejó frente a cámara el proyecto “Un sentimiento honesto en el calabozo del olvido”, que por ahora dura cuatro horas.
“Creo que estamos en un momento en el que en el país se pueden hacer cosas nuevas, donde se pueden hacer series, compañías independientes y se está generando talento, chavos de primera y por primera vez se está consumiendo el producto interno”, dijo en una entrevista.
A donde llegaba causaba revuelo. Así, durante la presentación del teledrama “Nunca te olvidaré” en un bar de Coyoacán, los paseantes no dejaban de seguirla y pedirle autógrafo. Ella sonreía y aceptaba si es que no era llamada al set.
Lo mismo ocurrió hace un par de años cuando arribó a la entrega de los premios Luminus de Canacine a Polanco. Se sabía que había padecido cáncer, pero llegó sonriente, rapada y luciendo en tatuaje en la cabeza.
“Quiero que Constanza (su hija) vea a una madre valiente, no le he ocultado nada sobre mi enfermedad”, dijo en esa ocasión.
Edith González, estrella de “Mujer de madera”, “Cielo rojo” y “Palabra de mujer” , se cambió a TV Azteca en 2010, en cuyas instalaciones colaboró cuando era niña y entonces era el canal gubernamental 13.
Su paso por el musical “Aventurera” fue crucial, comenzando en 1997 y ofreciendo más de 300 funciones.
“Se habla de venganza, de la mujer, de ese México que se fue, y llegué aquí agradecida a todos porque el público me ha puesto ahí”, indicó.
Y quizá por ello, también, saludó y cargó a la bebe Verónica.