Realista.

Así fue el Gobernador Carlos Joaquín González al señalar que el creciente mercado digital, la expansión del Big Data,

la Internet y la transparencia se tienen que adaptar a las herramientas digitales, a fin de que la información que se brinda ofrezca una garantía de privacidad.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, durante la presentación en Quintana Roo de la Ruta de la Privacidad, implementada por el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) y el Sistema Nacional de Transparencia (SNT), en coordinación y colaboración conjunta con los Institutos de Transparencia de las entidades federativas, el jefe del Ejecutivo precisó que hoy la sociedad demanda Gobiernos sensibles, confiables y abiertos al escrutinio y a la evaluación, siendo que, para lograr esto, es indispensable no sólo un cambio de actitud, sino avanzar en la cultura de la legalidad, la transparencia, la honestidad y el derecho de las personas.
En este sentido, el mandatario sostuvo que en Quintana Roo hoy se tiene un compromiso decidido de prevenir y combatir todo tipo de corrupción, y es así como cada ciudadana o ciudadano puede tener la plena certeza que ante cualquier hecho ilícito, el Gobierno del Estado mantendrá su postura de cero tolerancia y no existirá excepción alguna.
Al respecto, cabe señalar que la Ruta de la Privacidad ha recorrido los Estados de Nuevo León, Yucatán, Chihuahua, Ciudad de México, Estado de México, Michoacán y ahora Quintana Roo con el tema “Análisis de la Inteligencia Artificial; la Ciberseguridad y los Datos Personales”, el cual está orientado al turismo, actividad sustancial y primordial para los quintanarroenses, y que además representa un importante sustento para el Producto Interno Bruto (PIB) de nuestro país.
Con base en lo anterior, y dado que la Ruta de la Privacidad es una cruzada nacional de socialización para reflexionar sobre la protección de datos personales ante el uso de la inteligencia artificial, justo es reconocer la relevancia que tiene para Quintana Roo, a fin de evitar cualquier acción que, ante el flujo importante de datos en la red de Internet, pueda afectar a la llamada “industria sin chimeneas” y a las miles de familias que dependen de la misma.
¿No lo cree así, amable lector?