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Trascendente.

Y en toda la extensión de la palabra, fue la visita que realizó a Cancún el embajador de los Estados Unidos de América en México, Kenneth

Lee Salazar, quien junto con su familia pudo disfrutar de las bellezas del Caribe mexicano, comprobando así, en carne propia, por qué es considerado como un destino saludable, hospitalario y enteramente seguro.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, fue en febrero pasado cuando el diplomático señaló que Cancún es un lugar seguro y que no dudaría en traer a su familia a vacacionar por unos días, siendo que el pasado fin de semana así lo hizo y fue a través de sus redes sociales como dejó constancia de este hecho, señalando lo siguiente: “Celebrando el grandioso turismo de México. Aquí en Cancún con miles de ciudadanos estadounidenses para el springbreak”.
En este sentido, no se puede perder de vista que fue en el marco del Tercer Encuentro de Gobernadores del Sur-Sureste de México con la Embajada de Estados Unidos de América, en el que Kenneth Lee Salazar quedó satisfecho por la estrategia de seguridad que se mantiene en Quintana Roo, a fin de garantizar la integridad de las y los ciudadanos, así como de los miles de turistas estadounidenses que nos visitan, poniendo especial énfasis en las acciones para la aplicación de la Ley y la procuración de la justicia.
Al respecto, tampoco se puede soslayar que Kenneth Lee Salazar ha reiterado que el llamado “corazón” del Caribe mexicano es un gran lugar y un destino turístico al que “todo el mundo quiere venir”, tan es así que, en una ocasión, dijo que, en su país, si alguien pregunta a dónde quiere ir la gente de vacaciones, la respuesta siempre será que quieren viajar a Cancún.
Con base en lo anterior, no queda más que insistir en los alcances de esta visita del canciller estadounidense, la cual, en la antesala de la temporada vacacional de Semana Santa, resulta por demás importante para afianzar la confianza de los turistas nacionales y extranjeros que saben que en Quintana Roo, la única preocupación que pudieran tener, y así hay que decirlo, es la de disfrutar al máximo de sus inigualables atractivos.
¿No lo cree así, amable lector?