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Franca.

Así es la recuperación que hoy está observando la industria turística en todo el Estado, fruto de los grandes esfuerzos que se han

hecho para mantenerlo como un destino saludable, hospitalario y enteramente seguro, siendo que el arribo a Cozumel del “Wonder of the Seas”, el crucero más grande del planeta, es una prueba más que así lo confirma.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, fue el Gobernador Carlos Joaquín González quien, al dar la bienvenida a esta embarcación de la compañía Royal Caribbean con capacidad para más de 9 mil personas, la cual este martes arribará a Mahahual, destacó que Cozumel es un destino muy importante para los cruceros en el mundo y es así como gracias a la implementación de protocolos de higiene y cuidado de la salud, hoy el destino está recuperando su actividad económica de forma gradual, ordenada y responsable.
En este sentido, y ante el personal de la agencia consignataria, los integrantes de la tripulación y las autoridades federales, estatales y municipales, el mandatario recordó que, a dos años del primer caso oficial de coronavirus (covid-19) en el Estado, la comunidad de cruceros no ha bajado los brazos ni ha dejado de trabajar incansablemente, por lo que la llegada de esta colosal embarcación, sin lugar a dudas, deja ver un horizonte de mayor optimismo para todas las familias que dependen de la llamada “industria sin chimeneas”.
Al respecto, Joaquín González, al tiempo que señaló que llama poderosamente la atención que el 58% de los turistas internacionales que no han experimentado viajar en un crucero, a la fecha estén dispuestos a hacerlo, puntualizó que hasta antes de la pandemia, la industria venía observando un crecimiento acelerado y había generado un millón 166 mil puestos de trabajo, lo que equivale a más de 50 mil millones de dólares en sueldos y salarios, de ahí la importancia de que hoy su reactivación, sea una realidad.
Con base en lo anterior, no queda más que reconocer que la llegada de este crucero representa un claro mensaje al mundo de que en Quintana Roo hoy existen las condiciones necesarias para que el turista se sienta a gusto, protegido y sin más preocupación que la de disfrutar al máximo de sus inigualables atractivos.
¿No lo cree así, amable lector?