Sustentabilidad.

Es la que, a lo largo de los últimos cinco años, ha marcado la pauta en los programas y acciones que el Gobernador Carlos Joaquín González ha impulsado a través de la Secretaría de Desarrollo Territorial Urbano Sustentable (Sedetus),

a cargo de Carlos Ríos Castellanos, a fin de tener un crecimiento adecuado a las necesidades de la comunidad.

Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, el jefe del Ejecutivo puso en marcha un programa de titulación que, durante la pandemia provocada por el coronavirus (covid-19), no sólo se amplió con la entrega domiciliaria, sino que incluyó el otorgamiento de estímulos fiscales a los beneficiarios para garantizar la certeza jurídica sobre su patrimonio.

En este sentido, no se puede perder de vista que en lo que va de la actual administración se han otorgado cinco mil 851 títulos de propiedad: Tres mil 617 en Benito Juárez, 916 en Cozumel, 108 en Felipe Carrillo Puerto, 71 en Isla Mujeres, 760 en Othón P. Blanco, 167 en Puerto Morelos, 154 en Solidaridad y 58 en Tulum, los cuales representaron subsidios por 31 millones 598 mil pesos en beneficio de 23 mil 404 personas, siendo que, tan sólo en el último año se entregaron mil 091 en Benito Juárez, 306 en Cozumel, 27 en Felipe Carrillo Puerto, 11 en Isla Mujeres, 237 en Othón P. Blanco, 31 en Puerto Morelos, 22 en Solidaridad y 16 en Tulum, lo que representó un monto de 10 millones 141 mil pesos en estímulos fiscales.

Al respecto, tampoco se puede soslayar que, para atender la demanda de servicios básicos, el Consejo para el Desarrollo Metropolitano aprobó una cartera de proyectos en beneficio de 763 mil 121 habitantes de la Zona Metropolitana de Cancún, y de 224 mil 080 de la de Chetumal, destacándose que en el quinto año de Gobierno se dispusieron 405 millones 190 mil pesos para obras de infraestructura básica y de movilidad urbana sustentable.

Con base en lo anterior, no queda más que resaltar la firme decisión del Gobernador de continuar trabajando para abatir la desigualdad y corregir el rumbo de la entidad mediante acciones que deriven en un crecimiento urbano ordenado, responsable y enteramente sostenible, en beneficio de las y los quintanarroenses.

¿No lo cree así, amable lector?