Claro.


Y en toda la extensión de la palabra, fue el Gobernador Carlos Joaquín González al señalar que, al día de hoy, la estabilidad y la moralidad públicas son la clave para seguir afianzando a la sociedad quintanarroense.


Y es que al conmemorarse el 46 Aniversario de la Promulgación de la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Quintana Roo, el jefe del Ejecutivo, al tiempo que sostuvo que la Carta Magna no es un instrumento para que el Gobierno controle al pueblo, sino para que el pueblo controle al Gobierno, indicó que esos 46 años de progreso ahora se convierten en un espejo para encarar el futuro, demostrándonos cómo la generosidad que marcó nuestro pasado, es la vía para superar el egoísmo partidista que demasiadas veces nos bloquea.
En este sentido, y ante la clase política que hizo acto de presencia en la sesión solemne de la XVI Legislatura del Congreso del Estado, dispuesta para celebrar dicha efeméride, el mandatario, al hacer mención del proceso electoral que ya está en marcha, advirtió que hoy algunos quieren separarnos por la vía de construir la identidad de todos en la contraposición de símbolos y no a través de la integración de diversidades, y es así como a éstos les dijo que los quintanarroenses tenemos nuestra mejor garantía de convivencia en la Constitución y ella es nuestro antídoto más poderoso contra la discordia.
Al respecto, Joaquín González dejó en claro que ni la crispación ni la discriminación por razones de género, orientación sexual, raza, origen o religión están en la Constitución y que la democracia no se construye con enfrentamientos, sino con generosidad y colaboración, de ahí la imperiosa necesidad de entender que la estabilidad institucional de que hoy gozamos no se muestra, como en otros tiempos, en la uniformidad, sino en la pluralidad y en el acuerdo desde la diferencia.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar lo afirmado por el Gobernador en cuanto a que este es el momento de actuar y sentir que el legado de los Constituyentes sigue vigente en la construcción de esa modernidad que incorpora a una sociedad que se moviliza para exigir que se cuide el medio ambiente, que aplaude la lucha contra la corrupción, que se implica y solidariza cada vez que alguien sufre, y que exige que se combata, sin complejos, la inseguridad, la exclusión y la discriminación.
¿No lo cree así, amable lector?