Apoyo.


Es el que, con la franqueza que lo caracteriza, refrendó ayer el Gobernador Carlos Joaquín González a las familias que resultaron damnificadas tras el paso de las tormentas tropicales “Amanda” y “Cristóbal”, ya no sólo para que estén bien,

sino para que no les falte lo más indispensable en sus casas.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, fue en el marco de un recorrido de trabajo que realizó junto con su esposa, la presidenta honoraria del Sistema DIF Quintana Roo, Gaby Rejón de Joaquín, por las comunidades de Emiliano Zapata, La Pantera y Vallehermoso, en el que el jefe del Ejecutivo supervisó que el proceso de distribución de la ayuda que se está canalizando a estas y otras poblaciones afectadas se realice cumpliendo con todas las medidas preventivas para evitar la proliferación del coronavirus (covid-19), y es así como durante el recorrido se entregaron cubrebocas y se difundieron las técnicas de lavado de manos y el modo de mantener el distanciamiento social para evitar los contagios.
En este sentido, el mandatario informó que más de 300 kilómetros de carreteras sufrieron afectaciones por las inundaciones y los escurrimientos provocados por los fenómenos naturales arriba señalados, siendo que una vez que el agua baje más, se realizará la evaluación de los daños totales para proceder a repararlos y, al mismo tiempo, aplicar programas productivos que permitan que las familias del campo que se vieron afectadas en su patrimonio puedan volver a la normalidad.
Al respecto, y luego de entregar un lote de despensas que se suma a las más de seis mil 100 que han sido distribuidas en 68 poblaciones de Bacalar, Othón P. Blanco, José María Morelos y Felipe Carrillo Puerto, así como parte de la ayuda humanitaria que se recibió de los sistemas DIF de Querétaro y de Tamaulipas, consistente en alimentos no perecederos y ropa, Rejón de Joaquín pidió que se cuide mucho a los niños para proteger su salud y su integridad física, ante las áreas que todavía están inundadas.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar la sensibilidad del Gobernador y de la presidenta honoraria del sistema DIF Quintana Roo de atender a la gente, escuchar sus inquietudes y constatar las afectaciones que sufrieron, a fin de que las mismas puedan ser resarcidas a la brevedad posible.
¿No lo cree así, amable lector?