Claro.


Lo mismo que enteramente oportuno, fue el presidente de la Gran Comisión del Congreso local, Eduardo Martínez Arcila, al señalar que la entrega-recepción de la XV Legislatura del Estado será ordenada, transparente y con certeza, por lo

que los nuevos diputados pueden estar seguros de que recibirán la información que por Ley debe estar a su disposición y a conocimiento del que será su  gobierno interior.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, el antes citado, quien ayer encabezó la firma de dos convenios de colaboración con la Secretaría de la Contraloría del Estado (Secoes), a fin de disponer de un sistema electrónico que permita el registro de los expedientes que se generarán con motivo de la entrega-recepción, lo cual facilitará y agilizará este procedimiento administrativo, señaló que la próxima Legislatura recibirá íntegras las ministraciones del último cuatrimestre del año por alrededor de 161 millones de pesos, sin algún tipo de deuda debido a que se cumplirá todos los compromisos contractuales con los proveedores, así como el término del contrato de 100 trabajadores eventuales.
En este tenor, el líder cameral confirmó que el proceso de entrega-recepción inició hace unos días al interior del Poder Legislativo y está a cargo del Organo Interno de Control y de la Oficialía Mayor, siendo que el mismo consiste en recopilar toda la información de los recursos financieros, humanos y materiales en posesión de las áreas y dependencias, así como de las propias comisiones legislativas.
Al respecto, el titular de la Secoes, Rafael del Pozo Dergal, aseguró que la XV Legislatura, con la firma de los convenios arriba señalados, está dando un paso en sentido correcto al contar con dos instrumentos que fortalecerán la capacidad de su Organo Interno de Control en materia de rendición de cuentas y combate a la corrupción, garantizando que el proceso de transferencia de recursos humanos, materiales y financieros de un servidor público saliente al entrante, cualquiera que sea la estructura que ocupe, se haga con la mayor transparencia posible.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar la importancia de que la transición legislativa se dé en los mejores términos, pero sobre todo con cuentas claras y a la vista de los ciudadanos.
¿No lo cree así, amable lector?