Claro.


Lo mismo que enteramente objetivo, fue el Gobernador Carlos Joaquín González al reafirmar que es un hombre de firmes convicciones democráticas que cree en el ejercicio pleno de la política, de ahí su firme decisión de mantener un trato

respetuoso y constructivo con todas las fuerzas de la entidad, y con los medios de comunicación, para construir juntos, más allá de los puntos de vista y las diferencias ideológicas, un mejor futuro para todos los quintanarroenses.
Y es que en el marco de un desayuno que ofreció a los comunicadores con motivo del Día de la Libertad de Expresión, el jefe del Ejecutivo, luego de precisar que el poder se construye gobernando para todos y cumpliendo con los principios rectores del respeto institucional, señaló que si bien a algunos les pudiera parecer raro o difícil de creer, continuará trabajando coordinadamente con las siete corrientes políticas que hoy gobiernan en Quintana Roo, ya que ese viejo sistema “prebendario” y clientelista, donde la democracia era disfrazada con caprichos, exilio, autoritarismo y la permanente compra de voluntades, votos y silencio, así como la espera de líneas para decir o no decir, simplemente se acabó.
En este sentido, el mandatario sostuvo que no puede haber democracia sin demócratas ni libre ejercicio de la misma sin plena libertad de expresión, y es así como les garantizó a los comunicadores que sus voces seguirán siendo escuchadas para revisar, reedificar, analizar y corregir el rumbo cuando sea necesario, siempre y cuando se hable con la verdad y no solamente con un criterio particular que busque alcanzar metas propias por encima de lo colectivo.
Al respecto, Joaquín González destacó que desde siempre ha sido un insistente promotor de la libertad de expresión, y es así como puntualizó que su Gobierno no sólo continuará alentándola en todo momento, sino aceptando la crítica sin represalias y con absoluto respeto a quien o a quienes la viertan.
Con base en lo anterior, no queda más que subrayar la firme voluntad del Gobernador de continuar trabajando para consolidar en Quintana Roo una democracia que, además de ensanchar libertades y disminuir desigualdades, con argumentos y razones permita que quienes no piensen igual, se pongan de acuerdo.
¿No lo cree así, amable lector?