Imperio.

 


El de la Ley, es el que, terminantemente, acabó por imponerse al seno del Consejo General del Instituto Electoral de Quintana Roo (Ieqroo), durante la designación de los 10 diputados por el principio de representación proporcional que

formarán parte de la que será la XVI Legislatura del Congreso del Estado.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, la mayoría de quienes integran dicho organismo no se dejaron intimidar por las amenazas del diputado federal, Jesús Pool Moo, comisionado electoral del Comité Ejecutivo Nacional de Morena en la entidad y, con estricto apego a derecho, dieron cauce al procedimiento legal correspondiente en una sesión que transcurrió prácticamente sin contratiempos y bajo la mirada atenta de varios actores políticos que, en su momento, cuestionaron severamente la postura asumida por el legislador.
En este sentido, los consejeros del Ieqroo, encabezados por su presidenta Mayra San Román Carrillo Medina, determinaron otorgar dos curules plurinominales al Partido Acción Nacional (PAN), en las personas de Cristina Torres Gómez y Eduardo Martínez Arcila; una al Partido Revolucionario Institucional (PRI), en la persona de Judith Rodríguez Villanueva; una al Partido de la Revolución Democrática (PRD), en la persona de Iris Adriana Mora Vallejo; una al Partido Verde Ecologista de México (PVEM), en la persona de José de la Peña Ruiz de Chávez; una al Partido Movimiento Ciudadano (MC), en la persona de José Luis Toledo Medina; dos al partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), en las personas de Luis Fernando Chávez Zepeda y Paula Pech Vázquez; una al Partido Movimiento Auténtico Social (MAS), en la persona de José Luis Guillén López, y una más a Roger Enrique Cáceres Pascacio del Partido Confianza por Quintana Roo (Cqroo).
Al respecto, cabe señalar que en atención al principio constitucional de paridad, la XVI Legislatura del Estado se conformará por 13 diputadas y 12 diputados, lo que representa el 52% y el 48% de los escaños disponibles, respectivamente.
Con base en lo anterior, no queda más que esperar que de haber alguna inconformidad en cuanto a este procedimiento, por el bien de la democracia en Quintana Roo esta se dirima en las instancias competentes que, a final de cuentas, son las que tienen la última palabra.
¿No lo cree así, amable lector?