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Transparencia


La que hoy por hoy caracteriza el actuar del Gobernador Carlos Joaquín González, es la que se puso de manifiesto ayer, una vez más, al precisarse lo relativo al pago de servicios de transportación aérea en lo que va de la presente administración.

Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, el Gobierno de Quintana Roo ratificó la firme voluntad del jefe del Ejecutivo de clarificar el 100% del gasto público y de seguir privilegiando la rendición de cuentas como parte de las acciones para combatir la corrupción y la impunidad, y así recobrar la confianza de la gente en sus autoridades.
En este sentido, y tras subrayarse en un comunicado que al día de hoy en la entidad la información es pública y no “blindada” como sucedía en el pasado, lo cual, sin lugar a dudas, es ampliamente reconocido por los ciudadanos, se indicó que con relación al pago de servicios de transportación aérea dado a conocer recientemente, los datos incluyen tanto viajes del mandatario estatal como de los diferentes miembros de su Gabinete, esto sin contar con los traslados de presos, las acciones de patrullaje aéreo, los servicios de Protección Civil en zonas afectadas por fenómenos hidrometeorológicos, así como los trabajos de levantamiento catastral, entre otros.
Al respecto, vale la pena señalar que, de igual forma, en la relación en cuestión se contempla el pago de pasivos a proveedores, producto del excesivo gasto que se registró durante la administración de Roberto Borge Angulo, como requisito indispensable para el saneamiento de las finanzas estatales.
Con base en lo anterior, y sin perder de vista que el 80% de los vuelos que ha utilizado el Gobernador han sido al interior del Estado, y el restante 20% a diversas entidades federativas, siendo que, a la fecha, sólo se ha trasladado una vez al extranjero y en un avión comercial, no queda más que reconocer su firme decisión de transparentar hasta el último centavo que se está gastando en lo que se refiere a la aviación ejecutiva, hoy por hoy, un rubro que se está utilizando para apuntalar el liderazgo turístico del Estado, generar más empleos y reforzar la seguridad de la población, en otras palabras, para viajes de trabajo, no de placer.
¿No lo cree así, amable lector?