Acción

 

La de la justicia es la que bien haría en promover el actual dirigente del Sindicato Unico de Trabajadores al Servicio del Ayuntamiento de Othón P. Blanco, Pablo Ley Moo, en contra de su antecesor, Angel Pérez Chávez, quien no contento con haber solapado a lo largo de tres años los excesos del entonces presidente municipal, Eduardo Espinosa Abuxapqui, en contra de sus agremiados, al concluir con su gestión se dio el lujo de desvalijar la sede de la organización y, por si fuera poco, ahora está exigiendo que le devuelvan 100 mil pesos que, según él, salieron de su bolsa para costear diversos “apoyos” a empleados de la Comuna.

Y es que tal y como cuenta en la edición que tiene en sus manos, no se puede menos que cuestionar que pese al cúmulo de irregularidades que pesan en su contra, al día de hoy Pérez Chávez, como lo consignó la propia Comisión de Honor y Justicia del gremio en cuestión, no sólo mantenga una postura por demás arrogante, sino que persista en la malsana intención de atentar contra los derechos de aquellos que en su momento le otorgaron su confianza, aduciendo que le quedaron a deber, cuando lo cierto es que, de acuerdo con Ley Moo, aún sigue sin aclarar el destino de por lo menos 900 mil pesos que durante el cierre de su encargo se le otorgaron por concepto de cuotas y simplemente “desaparecieron”.

En este sentido, no se puede perder de vista que el ex dirigente, lejos de cumplir con su encomienda, en el último trienio se hizo de la vista gorda en más de una ocasión ante los abusos del otrora Edil y sus allegados en contra de la base laboral, uno de estos, quizás el más perjuicial, el de las retenciones que nunca se pagaron al Servicio de Administración Tributaria (SAT), al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y al Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE).

Al respecto, tampoco se puede soslayar que el susodicho, pese a sus reiteradas exigencias, a la fecha no ha mostrado un solo documento que compruebe lo que supuestamente le adeudan sus ahora ex representados.

Con base en lo anterior, no queda más que esperar que, con el ánimo de aclarar las cosas al interior del sindicato de la Comuna othonense, a la brevedad posible se realicen las auditorías correspondientes y, ante todo, se haga valer la Ley.

¿No lo cree así, amable lector?