Beneplácito


Es el que ha comenzado a cundir entre los chetumaleños luego de confirmarse que, en breve, el Ayuntamiento de Othón P. Blanco, en coordinación con la Secretaría Estatal de Seguridad Pública (SESP), comenzará a reactivar todas las casetas policiacas de la ciudad, lo cual, sin lugar a dudas, al tiempo que reforzará la vigilancia en las diversas colonias y fraccionamientos, permitirá devolverles a quienes ahí habitan esa armonía que desde hace mucho tiempo les fue arrebatada por los delincuentes.

Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, fue el secretario del Comité de Vecinos de Arboledas II, Efrén Magaña Cicerol, quien indicó que en una reunión que sostuvo con los responsables de la Dirección de Participación Ciudadana de la Comuna othonense, se le aseguró que, efectivamente, en fechas próximas se procederá a la reapertura de dichos sitios de manera paulatina, comenzando por los que se ubican en los rumbos más conflictivos de la capital del Estado, lo cual, como es de suponerse, ha sido muy bien recibido por los ciudadanos, particularmente por aquellos que a diario se tienen que enfrentar a la latente posibilidad de que sus derechos más elementales sean vulnerados.
En este sentido, el entrevistado señaló que dado que la gran mayoría de las mencionadas casetas se encuentran prácticamente en ruinas, luego de que los malandrines lo mismo las han desmantelado que utilizado como “guarida”, en principio de cuentas las autoridades realizarán un diagnóstico de las mismas para iniciar con su inmediata rehabilitación y equipamiento, siendo que una de las primeras que serán atendidas es precisamente la de Arboledas II, lo cual tiene a sus vecinos sumamente contentos.
Al respecto, Magaña Cicerol condenó que durante la administración del ex presidente municipal, Eduardo Espinosa Abuxapqui, lejos de procurar que esta infraestructura se mantuviera intacta, no sólo haya sido abandonada sino que, peor aún, se haya solapado su destrucción pese a los reiterados señalamientos de los ciudadanos.
Con base en lo anterior, no queda más que esperar que esta estrategia se concrete, en aras de hacer de Chetumal una ciudad en donde la seguridad, a diferencia de otros años, no sólo se presuma, sino que se palpe en la tranquilidad de todos sus habitantes.
¿No lo cree así, amable lector?