Colaboración


La de los ciudadanos, es la que resulta por demás importante, a fin de que la Dirección de Servicios Públicos Municipales del Ayuntamiento de Othón P. Blanco pueda acabar cuanto antes con el grave problema de la acumulación de desechos que hoy tiene convertido al emblemático parque Los Caimanes de Chetumal en un verdadero basurero.

Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, no obstante los esfuerzos de las brigadas de la citada dependencia, lo cierto es que la inmundicia simple y sencillamente no desaparece, debido en gran medida a que, amén de que cada vez son menos los contenedores dispuestos para los transeúntes –hasta hace unos meses había 30 y hoy quedan no más de cinco-, estos están repletos de basura domiciliaria y de los diversos negocios que circundan el lugar, llámese hoteles y restaurantes, lo cual, sin lugar a dudas, resulta por demás cuestionable.
En este sentido, Rodrigo Andrade, empleado del municipio y ya tiene varios años con la responsabilidad de limpiar este sitio, lamentó que la gente no tome en cuenta los graves perjuicios que genera tanto cuando se lleva o destruye los contenedores, como cuando deposita en los mismos desechos que por su volumen debieran ser entregados al camión recolector, lo cual, pese a las múltiples recomendaciones que se han hecho, no está sucediendo.
Al respecto, citó que si bien por mucho tiempo le tocó barrer desde botellas de refrescos hasta envolturas de todo tipo, a la fecha se ha topado lo mismo con desperdicios caseros que con muebles viejos y hasta animales muertos, lo cual, indudablemente, está afectando severamente la imagen de uno de los parques más simbólicos de la ciudad, ya que por más atención que se le preste durante el día, dada la marcada inconsciencia de algunos, siempre se verá sucio.
Con base en lo anterior, e independientemente de lo que disponga la autoridad municipal para resolver esta situación a la brevedad posible, no queda más que esperar que los chetumaleños que habitan o que tienen sus negocios por el rumbo pongan su grano de arena a fin de mantener limpio este emblemático lugar que hoy por hoy es parte fundamental de la esencia de la capital del Estado y, por consiguiente, requiere del esfuerzo de todos para conservar su atractivo.
¿No lo cree así, amable lector?