Inmediata.

Así deberá ser la intervención de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) en la entidad, ante el “foco de infección” que prevalece en el panteón “Campos del Recuerdo” de Chetumal, donde el agua estancada producto de las intensas lluvias que se han acentuado en los últimos días está resultando ideal para un brote de dengue de grandes proporciones.

Y es que tal y como demuestran las gráficas que hemos presentado a través de nuestras páginas, de poco o nada han servido los llamados de atención al concesionario de este camposanto, Juan Xacur Maiza, para cuando menos dignificar sus instalaciones y solucionar ya no sólo el problema de los encharcamientos, sino también el de la maleza, la basura y la fauna nociva que ahí prevalece, amén del pésimo estado en que están las tumbas, muchas de ellas prácticamente “a cielo abierto”.
En este sentido, no se puede perder de vista que en la actualidad la Cofepris ya está facultada para verificar y sancionar los riesgos por inundaciones a lo largo y ancho del país, de ahí la conveniencia de que sus inspectores, a la voz de ya, y tomando en consideración las evidencias que se han recabado, acudan a este sitio a echar un vistazo, ya que seguramente habrán de encontrar los elementos suficientes para acabar de una vez por todas con esta añeja problemática.
Al respecto, tampoco se puede soslayar que si bien se están realizando notables esfuerzos y cuantiosas inversiones públicas para la prevención de las enfermedades en la capital del Estado, sobre todo en las zonas de alta densidad poblacional como la que circunda al camposanto en cuestión, estos de nada servirán si no se pone orden en el que hoy por hoy está convertido en un gigantesco criadero de moscos, cucarachas y otras alimañas, sumamente dañinas para el ser humano.
Con base en lo anterior, no estaría de más que dicha instancia federal, amén de lo que determinen las autoridades municipales que a la fecha están analizando la conveniencia de revocar la concesión de este lugar, de manera pronta se aboque a tomar cartas en el asunto y, al margen de cualquier circunstancia que no sea la de garantizar la salud de la población, haga valer la Ley en toda la extensión de palabra.
¿No lo cree así, amable lector?