Noche de terror para el Tri

Con triplete de Lautaro Martínez y uno más de Leandro Paredes, Argentina goleó 4-0 a México

 

SAN ANTONIO, 10 de septiembre.- Argentina era el gran examen la era Gerardo Martino al frente de la Selección Mexicana, ni la Final de Copa Oro contra Estados Unidos significa un reto mayúsculo para este Tricolor que en esta nueva era parecía

vivir una historia distinta, pero la Albiceleste le hizo ver su suerte con una goleada 4-0 que pudo ser mayor pero se tentaron el corazón.

México bailó al ritmo que quiso Argentina, los sudamericanos pusieron la música en esta fiesta y el Tri no tuvo más que seguir los pasos del rival cuando la idea principal de este juego era tratar de imponer sus condiciones ante un equipo de jerarquía como las Albiceleste.

Si la noche en San Antonio fue de terror para el Tricolor se debe al pobre nivel que presentaron Néstor Araujo y Carlos Salcedo, los dos no le vieron nunca ni la sombra a Lautaro Martínez, quien se destapó con tres goles en el juego.

El delantero del Inter de Milan se disfrazó de Lionel Messi en un partido en el que la Selección Mexicana salió espantada de solo ver los goles del rival y eso lo aprovechó bien Lautaro para abrir el marcador a los 17 minutos.

A partir del primer gol de los sudamericanos el Tri se cayó por completo en todos los sentidos, por más que Memo Ochoa arengó a sus compañeros tras ir a las redes por el balón, el equipo sufrió una caída mental que fue bien aprovechada.

Los errores en el Tri ocasionaron la goleada, al 22’ Lautaro hizo el segundo y 11 minutos después Leandro Paredes de penal puso el tercer tanto. La noche ya era para el olvido y Araujo confirmó su terrible partido con una pifia grosera perdiendo el balón ante el ‘killer’ del Inter que sin piedad aniquiló a Ochoa.

Los fantasma de Santa Clara cruzaron todo Estados Unidos para llegar a San Antonio, el 4-0 parecía el previo de una catástrofe como la de aquella Copa América, pero el equipo de Lionel Scaloni se tentó el corazón y en el segundo tiempo ya no quiso humillar más a un Tricolor que vio caer su invicto.