EMPATE

México sin goles con Chile

El buen partido que dio el equipo mexicano ante Chile, fue opacado por la falta de gol. Los delanteros, los que tiene la misión de marcar, fallaron y eso dio al traste con el examen aprobatorio de la Selección Mexicana en este inicio de proceso rumbo a Rusia 2018.

Giovani Dos Santos, Oribe Peralta y Javier Orozco, tres hombres con capacidad definitoria, dejaron ir el triunfo de manera burda, fallando manos a manos, y tiros sin nadie en la portería. Parecía que estaban peleados con la red.
Cuestión de puntería. Al final el empate a cero no es tan malo, ya que el sinodal, el equipo andino, se mostró con toda seriedad, con todas sus figuras que tan buena Copa del Mundo hicieron, y ante ellos, el equipo mexicano no se achicó.
Pero tampoco anotó. Buen inicio de proceso. Con un Memo Ochoa que mantiene su nivel. Con una defensa joven, nerviosa pero que se agrandó en el momento adecuado; un medio campo que corrigió a tiempo con Héctor Herrera en gran nivel y Andrés Guardado mostrándose como todo un capitán.
Adelante fue donde estuvo la falla. Es que estaban peleados con la red.
Chile sacó provecho al inicio de la novel defensa mexicana, que saltaba líneas para no arriesgarse a perder un balón en zona peligrosa. México en cambio, vio en el contragolpe el arma adecuada para acercarse al área de Claudio Bravo.
Los andinos fueron más peligrosos, más que nada por errores aztecas: Como el de Héctor Herrera quien dejó pasar sin siquiera “mirar feo” a Alexis Sánchez, quien mandó su disparo cerca del poste derecho de Ochoa; el de Paúl Aguilar, quien dejó centrar al mismo Sánchez para que Arturo Vidal rematara y Memo, con gran lance hiciera exclamar a la tribuna, y uno más de Alanís, quien rebanó la pelota para dejarla a merced del chileno Isla, quien chorreó su disparo.
Y México no podía, no pasaba de media cancha con ideas claras, hasta que a base de empujones, tropezones y rebotes, pudo pisar área rival y despertó. Primero Giovani abanicó, después el mismo Gio no pudo culminar una gran jugada colectiva y segundos después entró al área para tirar encima de la portería de Bravo.
El primer tiempo terminó por trabarse. Los intentos quedaron en un no poder, y cuando la frustración llegó las patadas aparecieron. Ahí Miguel Herrera comenzó a protestar las decisiones del central Juan Guzmán Junior.
“El Piojo” rejuveneció la defensa en la segunda parte al ingresar a Hugo Ayala por “El Maza”. El defensa de Tigres, más rápido y con hambre de mostrarse, adelantó la línea final mexicana y por consecuencia el equipo tuvo más espacio de maniobra.
Chile respondió a base de patadas. Gary Medel sacó todo lo aprendido del calcio italiano para atender a Héctor Herrera, quien  se convirtió en el pistón mexicano. Pero Chile era el que tiraba a gol. Después de un error de Ayala, Millar se posó frente a Ochoa quien aguantó de pie el tiro del atlista.
No había espacios así que se debía fabricarlos. Guardado sacó de la chistera un gran servicio al frente donde apareció Giovani solo y con tiempo para fusilar a Bravo. Pero no hizo lo propio y terminó tironeado después de volar el balón. Entró “El Chuleta” Orozco y en la primera que tuvo, sin portero, envió el balón a las tribunas.
Comenzaron los cambios en cascada pero el equipo mexicano no se descompuso. Layún fue más incisivo por la derecha y Guardado comenzó a realizar mucha más labor ofensiva. Y “El Chuleta”, otra vez, se enfiló solo frente Bravo e increíblemente le entregó el balón a las manos.
Cero a cero para iniciar no está mal. En la delantera es donde hay que mejorar, pues se hizo buen partido a un buen rival. Denver es la siguiente escala y ahí, algo debe cambiar.