Bolsillo empieza a resentir gasolinazo

Crece descontento de los consumidores por alza de la canasta básica

Christian TREJO

PLAYA DEL CARMEN, 10 de enero.- Comienza a hacerse visible la afectación a los bolsillos de la comunidad solidarense con el incremento a productos de la canasta básica, con el reciente gasolinazo que entró en vigor desde el 1 de enero pasado y que representa un duro golpe a la economía de las familias locales.

Lo anterior ha generado un descontento entre las familias locales, quienes aseguran que mientras todos los insumos de la canasta básica se han ido encareciendo en estos días, el salario que perciben es prácticamente el mismo, por lo que cada vez se torna más difícil la situación para la clase trabajadora ante esta escalada de precios que podría no ser la última, tomando en consideración que en febrero viene otro gasolinazo del ocho por ciento.
Tan solo en el caso de la tortilla, hasta el pasado 31 de diciembre se podía conseguir en un precio de entre los 14 y 16 pesos el kilogramo, sin embargo, con el reciente gasolinazo que se aplicó a inicios de este 2017, esta ya subió de precio rondando entre los 17 y 18 pesos el kilogramo.
Lo mismo ha sucedido en productos como frutas, verduras y abarrotes que igualmente han tenido un alza, la cual ha repercutido directamente en los bolsillos de la ciudadanía. En el caso de Guadalupe Rodríguez, ama de casa, asegura que con este incremento se ha visto obligada a comprar menor cantidad de artículos para hacer su despensa.
“Aunque se asegure que el gasolinazo no afecta a los bolsillos de las familias, no es verdad, pues todo esta subiendo de precio, los frijoles, el azúcar, las tortillas, lo cual esta afectando directamente a las familias que perciben un sueldo, pero aun mas a aquellas que no cuentan con un trabajo o están desempleadas”, dijo.
A los comerciantes también les está afectando dicho incremento en los combustibles, pues eso ha repercutido directamente en los precios de la mercancía que comercializan por parte de sus proveedores, lo que les ha valido quejas por parte de la misma clientela, quién se ha visto obligada a prescindir de comprar determinado producto o, en el peor de los casos, llevarse una cantidad menor a la acostumbrada.