Mala conducta, punto a cuidar

 Entre menores de edad, subraya Fundación

Cecilia solis

BENITO JUAREZ, 30 de junio.- La mala conducta en menores de edad es algo que debe cuidarse e incluso tratarse de manera adecuada y con ayuda de expertos, antes de que se convierta en un problema grave para los niños en su desarrollo personal y con la sociedad, indicó Milton Barza, coordinador de la Fundación Jorge Alan.

“Tiene que ver con una manejo adecuado de límites, porque de pronto a los hijos les permitimos determinadas cosas por el afecto, pero luego eso puede significar que los niños entiendan que se puede rebasar el límite y empiezan a rebasar el nivel”, explicó.
La mala conducta se desencadena desde el berrinche, la mala contestación, pasando por el insulto, incluso llegando hasta la agresión física hacia compañeros de escuela o los adultos.
Agregó que hay acciones que si se les permiten a corta edad, difícilmente las cambiarán a lo largo de su niñez y es parte de lo que genera su mala conducta, lo que puede afectar su desarrollo social una vez que entran a la escuela.
Por ello, lo recomendable es que desde las primeras etapas de la vida de un menor, se apliquen y enseñen acciones positivas que sustituyan cualquiera negativa, como puede ser un berrinche, pues si se omite pensando que “es que está chiquito”, se queda en la memoria del menor y se convierte en algo habitual.
Además, conflictos escolares y presión social contra niños con problemas de conducta, son las principales consecuencias de no tratarlos a tiempo y que al final siempre requieren del apoyo de un especialista, quien se enfocará en aplicar terapias en la que los padres se incluyen de manera integral.
Y es que el 90 por ciento de los casos de mala conducta son canalizados por maestros, pues al percatarse de su falta de atención y comportamiento negativo con otros niños, tienen que intervenir; sin embargo, sólo el 10 por ciento recibe atención por intervención directa de sus padres, cuando debería ser al revés.

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