“Naco es chido”, un falso documental

 Paso de Vega Gil y Botellita de Jerez por el cine

 

CIUDAD DE MEXICO, 1 de abril.- En junio de 2010, Armando Vega Gil y sus compañeros de Botellita de Jerez llegaron al cine de la mano de un falso documental sobre el grupo, llamado “Naco es chido”.


Dirigido por Sergio Arau, tenía como hilo conductor el reencuentro entre los tres músico, luego de dos décadas de pleitos, y tras el hallazgo de un álbum inédito.
“Desafinados y pésimamente grabado, son ellos”, se dice en una escena para comprobar que era grabación original.
El personaje de Vega Gil, “El Cucurrucucú”, estaba recluído en una clínica de rehabilitación debido a sus adicciones que incluía el olor de los plumones permanentes; Francisco Barrios “El Mastuerzo” era callejero y Arau había intentado varias veces saltarse el muro para llegar a EU.
“Teníamos guacafans, guacadesmadre”, dice Vega Gil, al momento de ser encontrado y al oir de nueva cuenta el nombre de los botellos.
“Todo esto una farsa, si ahora salgo a la calle y me atropella un micro, van a decir quién se vomitó”, dice instantes después al momento del encuentro con los demás música.
La cinta salió en 10 pantallas y el DVD se vendía durante las presentaciones de la banda.
En “Naco es chido” aparecían, entre otros, la escritora Laura Esquivel y el vocalista de Café Tacvba, Rubén Albarrán, también en participaciones especiales, Demian y Bruno Bichir, así como Pablo Montero.
A lo largo de la historia se ve a un periodista que va al programa de Carlos Loret de Mola y presenta figuras de acción de los tres músicos, como argumento para declararlos peligro para la sociedad.
Las figuras venían acompañadas de sus instrumentos musicales y algunas pastillas.
“Vienen con sus kit de drogas”, señala el inconforme.
“Para que se pongan a jugar los jovencitos con muñecos diabólicos y digan, a ver ‘Mastuerzo’, sácate tu toque; a ver ‘Uyuyuy’, saca tu pachita, a ver ‘Cucurrucucú’, tu pachita porque nos vamos ir a violar a unas chavas”, agrega.
Al final se descubría que todo era una campaña orquestada para desacreditar a la banda, por rencores añejos.

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