Céspedes conquista el Metropólitan

 Regresó a los escenarios tras sufrir infarto

 

CIUDAD DE MEXICO, 1 de febrero.- Con chicas vestidas al puro estilo pin up, un hombre de traje y algunos covers de Lady Gaga y Britney Spears, la banda Big Bang Pressto fue la encargada de abrir el espectáculo “Destinos Cruzados”, de Francisco

Céspedes, quien subió al escenario del Teatro Metropólitan con su singular picardía y una barba de color azul.
“Hola, mi gente. Gracias por estar aquí. Me siento muy feliz de regresar a los escenarios” dijo el músico que en noviembre pasado sufrió un infarto mientras se encontraba en Cancún.
“Dónde está la vida” y “Que tú te vas” fueron algunas de las canciones de su repertorio con las que decidió abrir la noche en la que el cantante mantuvo una constante comunicación con su público.
“Después de tantos años tengo el alma, las cuerdas vocales y los pies jodidos” dijo mientras tomaba asiento en un banco ubicado al centro del escenario.
Siguió con “No será una pena”, canción que según el cubano la escribió cuando el capitalismo traía a las personas “como tontos, como marionetas”. No sólo aprovechó para lanzar mensajes de amor, si no mensajes con toques satíricos y políticos.
Las baladas seguían y mientras hablaba una vez más con el público decidió bajar del escenario para tomarse fotografías con sus fans. Entre selfies y bromas, Céspedes dijo que no era sesión fotográfica, pero que no importaba mientras hiciera felices a sus seguidores.
Pancho —como le gusta que le llamen— sacó un pañuelo para retirar el sudor y siguió hablando con el público. “La oposición debe ser diferente, pero cada día hacen muchas estupideces. Les mando un beso. Tengo amigos del PRI que son buenas personas” dijo mientras retomaba el micrófono para volver a cantar.
No sólo pudimos escuchar sus clásicos que lo han nominado al Grammy, si no también presentó canciones inéditas como “Sin ella”, la cual dedicó a su recién fallecida amiga Vivianne Sánchez quien era la administradora de sus redes sociales. “Esta es la primera vez que la canto esto. Vivianne, para ti mi amor” dijo.
Los boleros con un toque de jazz seguían sonando y casi en la recta final del show volvió a lanzar un comentario con toques de gracia: “Que viva Cuba, le hace falta un respiro. Que viva el pueblo venezolano, sin partidos de un lado ni de otro. Que chingue su madre Trump. Y pues obvio, ¡viva México!”.
La última canción del repertorios fue su más grande éxito “Vida Loca”, canción que lo catapultó a la fama en el año de 1998.
Céspedes subió al escenario a su hija Mariana quien realizó los efectos visuales y que, junto a algunos amoríos, ha sido la inspiración para algunas canciones.
Al final se le otorgó un reconocimiento por sus más de 20 años de carrera como cantante y compositor, pues se sigue perfilando como una de las figuras musicales más emblemáticas de Latinoamérica.

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