Herramientas.

 

Las que requería la Secretaría de Educación de Quintana Roo (SEQ) para prevenir de una manera más eficiente el acoso escolar y, en consecuencia, promover la sana convivencia entre los estudiantes de educación básica, son las que ayer le

proporcionó el Congreso del Estado, a iniciativa de los diputados Eduardo Martínez Arcila y Candy Ayuso Achach.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, el pleno de la XV Legislatura aprobó reformas y adiciones a diversas disposiciones de la Ley de Educación del Estado de Quintana Roo, mediante las cuales se incorpora el denominado “Marco para Convivencia Escolar y el Protocolo para Prevenir Acoso en la Educación Básica”, el cual tiene como objetivo dotar a la autoridad competente de los instrumentos necesarios para atender de manera uniforme y organizada los conflictos que se suscitan dentro de los planteles escolares, así como para prevenir hechos que pueden ser considerados como acoso, violencia, agresión, maltrato, discriminación o abuso de cualquier índole.
En este sentido, fue la propia Ayuso Achach quien sostuvo que los legisladores no pueden estar ajenos a los casos de violencia y acoso escolar que se presentan en escuelas, razón por la cual se promovieron estas reformas para incorporar a la normatividad vigente estos protocolos y así reforzar las acciones que lleva a cabo la autoridad educativa contra estos flagelos.
Al respecto, es un hecho que con la aprobación de estas modificaciones, quienes tienen la alta responsabilidad de educar podrán solucionar de manera adecuada los problemas que se puedan dar al interior de las escuelas, mismos que, de no ser atendidos en tiempo y forma, pueden empeorar hasta causar daños irreversibles e, incluso, convertirse en conductas sancionadas por la Ley.
Con base en lo anterior, y dado que tanto el marco para la convivencia escolar como el protocolo para casos de acoso y maltrato escolar son instrumentos que fueron integrados a partir de la Convención sobre los Derechos de los Niños de la ONU y la Ley para la Protección de Niñas, Niños y Adolescentes, no queda más que esperar que rindan los resultados esperados y abonen a los esfuerzos que hoy se están realizando en Quintana Roo para ofrecer a las nuevas generaciones una educación de calidad.
¿No lo cree así, amable lector?

candelariabanner(2) pixel