Voluntad.

La de hacer de la participación ciudadana la base de una administración cercana, honesta, moderna y con oportunidades para todos, es la que ayer refrendó el Gobernador Carlos Joaquín González, al reunirse con más de 500 representantes de asociaciones civiles de la Zona Norte del Estado.

Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, el jefe del Ejecutivo se dijo convencido de que cualquier idea de desarrollo que se pretenda hacer perdurable en el tiempo, necesariamente tiene que partir del hecho de escuchar todas las voces, y es así como en este marco anunció que en breve se establecerán tres mesas de trabajo para incorporar las propuestas de las organizaciones de la sociedad quintanarroense a las iniciativas de reformas a la Ley de Participación Ciudadana, bajo los temas de “Leyes y reglas para hacer efectiva la participación ciudadana”, “Los consejos consultivos ciudadanos y estructuras del Gobierno estatal” y “Los comités vecinales y su importancia en el beneficio colectivo”.
En este sentido, y tras escuchar a Jocelyn Vera de la Fundación Aitana, quien le reconoció la apertura que ha mostrado su Gobierno, a diferencia de sus antecesores que se olvidaron y hasta bloquearon la voz del pueblo, el mandatario destacó la importancia de la participación ciudadana como eje transversal del Plan Estatal de Desarrollo 2016-2022 y dijo que a ocho meses del pasado proceso electoral, la lección demostrada en las urnas dejó en claro que Quintana Roo estaba preparado para dar el paso a un proceso democratizador de sus instituciones, al elegir un Gobierno plural y romper simultáneamente con uno de corte vertical y totalmente autoritario.
Al respecto, Joaquín González retomó su llamado a construir un nuevo pacto en donde la opinión de todos tenga cabida, ya que de esta forma, atendiendo al sentir de una sociedad cada vez más activa, se fortalecerá el combate a la desigualdad en todos los rincones de la entidad.
Con base en lo anterior, justo es reconocer lo afirmado por el Gobernador en cuanto a que la inclusión social seguirá siendo una alta prioridad, bajo el entendido de que, ahora más que nunca, se requiere de una administración estatal que no sólo escuche, sino que responda plenamente a las demandas ciudadanas.
¿No lo cree así, amable lector?