Mano.

 Es la que bien haría en tender el Ayuntamiento de Othón P. Blanco a los habitantes del Fraccionamiento Del Mar de Chetumal, a fin de acabar con los serios perjuicios que les está ocasionando el pésimo estado en que se encuentra la calle Chemuyil, misma que, dado el cinismo y la desfachatez del otrora munícipe, Eduardo Espinosa Abuxapqui, al día de hoy se mantiene como la única de dicho asentamiento que carece no sólo pavimentación, sino de banquetas, guarniciones, pozos pluviales y alumbrado público.

Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, fue uno de nuestros lectores, de nombre Martín Ronzón Román, quien en atento llamado a la Redacción de esta Casa Editora condenó que pese a las múltiples solicitudes que se le hicieron a lo largo de su administración, el ex Edil nunca se haya dignado a cuando menos caminar por esta arteria, la cual es paso obligado de las numerosas familias que habitan por el rumbo, a fin de constatar las graves deficiencias que presenta y el riesgo que ofrece particularmente por las noches.
En este sentido, el afectado indicó que la molestia de los vecinos radica en que Espinosa Abuxapqui, si bien nunca les dio la cara, pese a que en varias ocasiones fueron hasta sus oficinas, sí utilizó a una serie de “emisarios” para decirles que no había de que preocuparse, toda vez que esa vía ya estaba contemplada en sus planes de gobierno y sería totalmente rehabilitada en menos de lo que canta un gallo, algo que, como es de suponerse, y bajo el ya conocido argumento de que no había dinero, nunca sucedió.
Al respecto, Ronzón Román indicó que tanto él como quienes viven en este conjunto habitacional, confían plenamente en que dada la voluntad y el compromiso de trabajo que ha demostrado el actual munícipe, Luis Torres Llanes, a la brevedad posible dicha demanda pueda ser retomada para acabar de una vez por todas con este que se ha convertido en su principal “dolor de cabeza”.
Con base en lo anterior, no queda más que esperar que las autoridades municipales, en aras de devolver la tranquilidad a los vecinos de este fraccionamiento, tomen nota de su sentir a fin de que esta vialidad no sólo pueda tener una imagen más digna, sino que sea mucho más segura.
¿No lo cree así, amable lector?