Implacable.

Así deberá ser la Contraloría Municipal de Othón P. Blanco ante las fundadas sospechas de que el ex presidente municipal, Eduardo Espinosa Abuxapqui, junto con el ex secretario de la Comuna, Jorge Aguilar Cheluja, y el ex director de Fiscalización, Héctor Benítez Cuellar, durante la pasada administración, hicieron un negocio redondo con el cobro de “mochadas” a restaurantes, bares, discotecas y centros nocturnos, a fin de que pudieran funcionar a sus anchas y mucho más allá de los horarios establecidos.

Y es que tal y como dimos cuenta con oportunidad, fue el regidor del Partido Acción Nacional (PAN) en el Cabildo othonense, Germán Vidal González Pavón, quien salió a la palestra para denunciar estas irregularidades que durante el último trienio se volvieron una constante en el municipio, toda vez que no sólo incluían a los llamados “giros negros”, sino también a muchos negocios familiares como tiendas y minisúpers cuyos propietarios fueron igualmente esquilmados.
En este sentido, el concejal fue claro al señalar que por instrucciones del actual Edil, Luis Torres Llanes, la citada instancia fiscalizadora ya se encuentra investigando sobre las denuncias que numerosos ciudadanos han presentado por estos actos de corrupción rampante que tanto daño causaron a sus bolsillos y que sólo sirvieron para el escandaloso enriquecimiento de los ex funcionarios arriba señalados.
Al respecto, el representante del blanquiazul cuestionó que al amparo del cargo que ostentaban, tanto Espinosa Abuxapqui como Aguilar Cheluja y Benítez Cuellar, se hayan agenciado para su peculio hasta el último centavo de estos cobros indebidos, amén de que también, por así convenir a sus intereses, hayan propiciado un notable incremento de los sitios que ofrecen espectáculos de desnudos en varias colonias populares de la capital del Estado, lo cual, definitivamente, nunca ha sido ni será bien visto por la sociedad chetumaleña.
Con base en lo anterior, no queda más que esperar que el resultado de las indagatorias en cuestión, dados los testimonios de quienes fueron presas de estos ilícitos, no sólo permita el deslinde de responsabilidades, sino como bien dijo González Pavón, la aplicación de todo el peso de la Ley, caiga quien caiga.
¿No lo cree así, amable lector?