Fructíferas

 
Así fueron las negociaciones emprendidas por la administración del Gobernador Carlos Joaquín González, las cuales permitieron levantar los bloqueos que ejidatarios de José María Morelos y Felipe Carrillo Puerto, mantenían en las carreteras federales que conducen a la ciudad de Mérida y al municipio de Río Lagartos, en el vecino Estado de Yucatán.

Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, en coordinación con los Ayuntamientos de ambas demarcaciones, funcionarios del Ejecutivo, encabezados por el jefe de la Oficina del Gobernador, Miguel Ramón Martín Azueta, se dieron a la tarea de dialogar con los comuneros a fin de acabar con los severos perjuicios que sus manifestaciones estaban causando a terceros en las citadas vías, siendo que en el caso de los pertenecientes al ejido de Kilómetro 50 se acordó dotarlos de diversos apoyos para proyectos productivos a través de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario y Rural (Sedaru) para que puedan hacer frente a cualquier contingencia climática, amén de que también se les brindará el respaldo necesario para la mecanización de sus tierras con la instalación de sistemas de riego en áreas compactas para producción de alto rendimiento.
En este sentido, vale la pena señalar que en el caso de los labriegos de Tihosuco y Tepich, el acuerdo que se logró fue producto de la interlocución permanente que tuvo con ellos Martín Azueta, cuya capacidad, experiencia y oficio político fueron vitales para que aceptaran el pago de mil pesos a cada uno para atender los siniestros en sus milpas, así como la dotación de despensas para sus familias, esto sin contar con el compromiso que estableció de gestionar becas para sus hijos, así como una patrulla, una ambulancia y un médico para el centro de salud del segundo poblado arriba señalado.
Al respecto, justo es reconocer que en ambos casos,  en todo momento prevaleció la cordura y la voluntad de entendimiento para llegar a una solución favorable que pusiera fin a la inconformidad existente, algo que fue muy bien visto por el campesinado de la Zona Maya.
Con base en lo anterior, no queda más que subrayar el interés que en todo momento mostró el Gobernador por resolver las demandas de los ejidatarios y con ello restablecer el orden y garantizar el libre tránsito por las carreteras de la entidad.
¿No lo cree así, amable lector?