Llamado

 

El de la comisaria de la Policía Federal en el Estado, Selene Anabel Nava Gutiérrez, es el que bien harían en atender los ejidatarios de José María Morelos y Felipe Carrillo Puerto que desde el pasado jueves por la noche mantienen bloqueadas las carreteras que conducen a la ciudad de Mérida y al municipio de Río Lagartos, en la vecina entidad de Yucatán, en demanda por el pago del seguro de siniestro de la empresa Agroasemex.

Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, fue en una visita que realizó ayer al poblado de Tixcacal Guardia, donde la titular de la citada corporación señaló que, ante todo, se continuará privilegiando el diálogo a fin de acabar lo más pronto posible con estas manifestaciones de protesta, dados los severos perjuicios que están ocasionando a terceros, llámese turistas, transportistas y conductores en general quienes, amén de que están en su legítimo derecho de circular libremente por el Estado, nada tienen que ver con las demandas de los labriegos.
En este sentido, la antes mencionada señaló que si bien ya se ha tenido un acercamiento con las autoridades municipales de la Zona Maya, desde el momento mismo en que se dieron estos bloqueos en las demarcaciones arriba señaladas, se hace imperante que los representantes de los núcleos agrarios en cuestión, en un acto consciente y enteramente responsable, valoren la necesidad de encauzar adecuadamente sus inquietudes y las de sus compañeros, sin violentar el imperio de la Ley.
Al respecto, Nava Gutiérrez reiteró que en lo que corresponde a la Policía Federal se continuará priorizando la interlocución y el entendimiento con los comuneros, a fin de que puedan continuar con sus movilizaciones sin afectar el tránsito en estas vías y, más importante aún, no sigan perjudicando a aquellos que, insistió, son totalmente ajenos al problema y, en tal virtud, no tienen porque pagar con las consecuencias.
Con base en lo anterior, y ante las amargas experiencias que se han tenido en el pasado con medidas de presión similares, no queda más que esperar que, independientemente de cualquier coyuntura, impere la cordura y la razón, a fin de encontrar una solución inmediata y favorable para todos.
¿No lo cree así, amable lector?