Merecida.

Así fue la felicitación que recibió el Gobernador Carlos Joaquín González de la Unidad de Coordinación con Entidades Federativas (USEF) de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), al ser Quintana Roo el primer Estado en reestructurar los 19 mil 640 millones de pesos de su deuda pública, en menos de 90 días y bajo los términos de la nueva Ley de Coordinación Financiera.

Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, fue el titular de la Secretaría de Finanzas y Planeación (Sefiplan), Juan Vergara Fernández, quien al dar a conocer lo anterior dejó en claro que ya están sentadas las bases para administrar mejor los recursos públicos.
En este sentido, quien sin lugar a dudas fue una pieza clave en el logro de esta distinción, dada su probada capacidad en la materia, destacó los alcances del citado refinanciamiento y del Pacto de Austeridad que recientemente se firmó a instancias del jefe del Ejecutivo, mismo que habrá de permitir al Estado transitar por el camino de la disciplina financiera, la cual si bien incluye ajustes en el gasto de rubros como los viáticos y el combustible, de ninguna manera afectará la nómina, por lo que la burocracia estatal no tiene porqué inquietarse.
Al respecto, el titular de la Sefiplan dijo que una vez que se lograron alcanzar los acuerdos necesarios para consolidar la reestructuración de la deuda pública, la dependencia a su cargo se ha abocado a resolver los pendientes internos, como lo es el pago a proveedores, mismo que se comenzó a solventar de manera parcial durante los últimos días del año pasado, siendo que en el presente se habrá de intensificar en aras de liquidar los pasivos existentes conforme aquellos a los que se les debe se vayan acercando para hacer la conciliación correspondiente.
Con base en lo arriba señalado, no queda más que resaltar, como también lo hizo acertadamente el propio Vergara Fernández, que al día de hoy los quintanarroenses pueden tener la certeza de que su dinero se está manejando con una estricta racionalidad, con transparencia, con responsabilidad, pero sobre todo, con cabal honestidad.
¿No lo cree así, amable lector?